El análisis que presentas revela varios aspectos importantes sobre el mercado de la carne y la hacienda en Argentina.
En resumen, a pesar de una importante restricción en la oferta y una significativa subida en los precios de la carne, los precios han mostrado un retraso en comparación con el aumento general de precios y los salarios. La menor capacidad adquisitiva de los consumidores locales también está afectando el potencial de aumento en los precios de la hacienda en pie.
Precios de la Hacienda: Los precios de los terneros han aumentado un 190% en los últimos doce meses, mientras que el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) ha subido un 205%, lo que deja una brecha de cerca del 15%. Los precios de los terneros para invernada subieron un 3.3% en el último remate de ROSGAN en comparación con agosto pasado, mientras que la oferta estacional ha comenzado a disminuir significativamente.
Stock y Oferta: La cantidad de terneros disponibles ha disminuido, con un stock reportado de 14.7 millones a fines de diciembre del año pasado, 450 mil menos que a principios de 2023. Sin embargo, los precios actuales no parecen reflejar completamente esta restricción de oferta.
Precios del Gordo: Los precios del gordo en el Mercado Agroganadero (MAG) han mostrado una ligera caída en los últimos meses. En agosto, el promedio para novillitos fue de $2.053,47, y en septiembre cayó a $1.983,90. En el acumulado de los últimos 12 meses hasta agosto, el precio del gordo ha subido un 176.1%, mientras que el IPIM ha aumentado un 45% más.
Faena y Producción: La cantidad de novillitos, vaquillonas, novillos y vacas faenados ha disminuido en comparación con el año pasado. La producción total de carne también ha disminuido, con una oferta 8.6% inferior a la del año pasado y una producción de 2.05 millones de toneladas, un 8% menos que en 2023.
Precios al Consumidor: Los precios de la carne vacuna han aumentado un 197.8% en el último año, mientras que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) ha subido un 236.7%. Esto refleja una brecha de casi 40 puntos porcentuales, lo que indica que el precio de la carne ha subido menos que el índice general de inflación.
Salarios y Poder Adquisitivo: Los salarios han aumentado un 216.3% en el último año, pero el IPC ha crecido un 271.5%, creando una brecha del 55%. Esto sugiere un menor poder adquisitivo para los consumidores, lo que puede limitar el aumento de los precios de la carne.