Más cerdo en la mesa: el consumo argentino alcanzó un nuevo máximo

Más cerdo en la mesa: el consumo argentino alcanzó un nuevo máximo

Generales Norberto

El cerdo ganó protagonismo en la mesa de los argentinos durante los últimos años. El crecimiento de la producción, la mejora en la calidad, la mayor variedad de cortes y, especialmente, su precio competitivo frente a la carne vacuna explican buena parte de este fenómeno.

El consumo de carne porcina atraviesa un marcado crecimiento en Argentina y se consolida como una de las proteínas animales que más terreno ganó en las últimas décadas.

De acuerdo con distintos relevamientos del sector, el consumo pasó de apenas 3 kilos por habitante al año en 1990 a unos 18 kilos durante 2024-2025, lo que representa una multiplicación por seis en poco más de tres décadas.

La tendencia continuó durante 2025. Datos de la Dirección Nacional de Producción Ganadera ubicaron el consumo en 18,89 kilos por habitante, frente a los 17,42 kilos registrados durante 2024, con un crecimiento interanual superior al 8%.

Un cambio en los hábitos de consumo

El avance de la carne porcina refleja una transformación en las preferencias de los consumidores argentinos. El cerdo dejó progresivamente de ser considerado una alternativa secundaria y pasó a ocupar un lugar habitual en las comidas familiares.

Entre las razones que explican este crecimiento aparecen la mejora en la calidad de la carne, la mayor disponibilidad de cortes frescos y la aparición de carnicerías y comercios especializados. A estos factores se suma uno determinante: la diferencia de precio frente a la carne vacuna.

También cambió la forma en que se consume. El cerdo comenzó a incorporarse no solamente a preparaciones tradicionales, sino también al asado y a las comidas cotidianas.

El cerdo gana espacio frente a la carne vacuna

La evolución del consumo muestra una modificación importante en la composición de las carnes que llegan a la mesa de los argentinos.

Mientras en 1990 el consumo de carne vacuna alcanzaba aproximadamente 52 kilos por habitante, para el período 2024-2025 se ubicó entre 48 y 49 kilos. En ese mismo período, la carne porcina pasó de 3 a 18 kilos por persona.

La carne aviar también mantiene una fuerte presencia, con valores cercanos a los 47-49 kilos por habitante.

De esta manera, aunque la carne vacuna continúa siendo una de las principales proteínas consumidas en el país, el cerdo registra una evolución mucho más acelerada.

El precio, una de las claves

Los especialistas coinciden en que la relación de precios es uno de los principales factores que impulsaron el crecimiento de la carne porcina.

En un contexto en el que los consumidores buscan alternativas para cuidar el presupuesto familiar, los cortes de cerdo aparecen como una opción competitiva frente a la carne vacuna.

La Bolsa de Comercio de Rosario destacó recientemente que el cerdo continúa ganando participación y alcanzó registros históricos de consumo, mientras que las relaciones de precios favorecen una mayor sustitución entre las distintas carnes.

Un sector con margen para seguir creciendo

El crecimiento del consumo también abre nuevas oportunidades para la cadena porcina argentina. La mayor demanda interna impulsa la producción y genera posibilidades para ampliar la oferta de carne fresca y diversificar los cortes disponibles para los consumidores.

El desafío para el sector será sostener el crecimiento, mejorar la competitividad y avanzar en inversiones que permitan acompañar una demanda que, según los datos disponibles, todavía tiene margen para seguir aumentando.

Así, el cerdo se consolida en Argentina como una alternativa cada vez más presente en la mesa de los consumidores y como uno de los protagonistas del proceso de transformación que atraviesa el mercado nacional de carnes.

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