
En el marco de las políticas de fortalecimiento de la cadena láctea, el Gobierno de Entre Ríos continúa impulsando el programa Buenas Prácticas Lecheras (BPL), una iniciativa que busca mejorar la producción, la calidad de la leche y las condiciones de trabajo en los establecimientos tamberos.
En ese contexto, funcionarios del Ministerio de Desarrollo Económico visitaron el tambo de la firma Lácteos LW, ubicado en la jurisdicción de Espinillo Norte, departamento Paraná, donde se colocó el primer cartel correspondiente a la edición 2026 del programa.
La actividad contó con la presencia del ministro de Desarrollo Económico, Guillermo Bernaudo, y del secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Raúl Boc-Ho, quienes recorrieron las instalaciones y dialogaron con los responsables del establecimiento.
“Colocamos el primer cartel de la edición 2026 de Buenas Prácticas Lecheras, certificando de este modo que este tambo adhirió al programa. La edición actual llegó a 32 tambos para BPL y cinco para el Manejo y Tratamiento de Purines”, destacó Bernaudo.
El ministro explicó que el programa permite a los productores identificar aspectos que pueden mejorarse a partir del acompañamiento de especialistas. En el caso de Lácteos LW, el seguimiento de las planillas de registro permitió tomar decisiones orientadas a mejorar tanto la producción como la calidad de la leche.
Por su parte, el coordinador provincial de Lechería, Horacio Jaureguiberry, explicó que el programa tiene como objetivo “mejorar las prácticas del tambo y la industria”, tanto mediante la optimización de los procesos cotidianos como a través de herramientas de financiamiento.
El funcionario detalló que se realiza un diagnóstico mediante una lista de chequeo y se complementa con análisis a campo de leche, agua, suelo y efluentes. Con esa información se elabora un plan de mejora individual para cada establecimiento.
A su vez, el director de Producción Animal, Martín Sieber, señaló que las BPL se complementan con herramientas financieras destinadas al desarrollo de proveedores, que incluyen asistencia, capacitación y financiamiento para ejecutar los planes de mejora.
También destacó la posibilidad de acceder a créditos a Valor Producto, con límites de hasta 30.000 litros de leche por tambo.
Desde Lácteos LW, el médico veterinario Diego Hunziker valoró la experiencia de participar del programa y aseguró que las herramientas implementadas permitieron mejorar la organización de las tareas cotidianas.
“Nos sirvió para ordenarnos con las rutinas diarias, con los programas y la dieta. Si bien uno piensa que venía trabajando de manera ordenada, cuando plasmás todo en archivos, registros, papeles y acciones, y lo llevás semana a semana o día a día según cada tarea, realmente te das cuenta de lo beneficioso que resulta lograr un orden”, explicó.
Hunziker también remarcó que la incorporación de nuevas prácticas beneficia tanto a los trabajadores del establecimiento como al manejo general del tambo. En ese sentido, mencionó especialmente el mantenimiento de los comederos y el registro de las tareas, acciones que contribuyen a mejorar las condiciones de los animales y favorecer una mayor producción de leche.
Finalmente, recomendó a otros productores acercarse al programa y sumarse a las Buenas Prácticas Lecheras. “Son pautas sencillas y rutinarias que mejoran la producción”, concluyó.


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