
Un análisis realizado en la zona núcleo mostró que aumentar la dosis de fertilización permitió mejorar los resultados productivos y económicos, incluso en campos alquilados. Los especialistas destacaron la importancia de equilibrar la nutrición de los cultivos, el rendimiento esperado y los costos de producción.
Fertilizar Asociación Civil presentó los resultados de un análisis sobre distintas estrategias de nutrición de cultivos durante un encuentro con la prensa denominado “La matemática del lote”. La exposición puso el foco en cómo las decisiones de fertilización inciden tanto en los rindes como en el margen bruto de los productores.
El responsable técnico de la entidad, Esteban Ciarlo, explicó que el manejo nutricional debe partir de un diagnóstico que contemple las necesidades de cada cultivo y los nutrientes que se extraen del suelo con la cosecha.
En el caso del maíz, cada tonelada de grano producida requiere aproximadamente 20 kilos de nitrógeno y 4 kilos de fósforo, mientras que la extracción a través del grano alcanza unos 14 kilos de nitrógeno y 3 kilos de fósforo por tonelada.
Con un rendimiento promedio nacional de 7,7 toneladas por hectárea durante la campaña 2025/26, la extracción estimada llegó a 105 kilos de nitrógeno y 23 kilos de fósforo por hectárea. Cuando la fertilización no repone los nutrientes extraídos, una parte de la producción se sostiene a partir de las reservas del suelo.
Ciarlo también remarcó la importancia de la eficiencia agronómica, medida a través de los kilos adicionales de grano obtenidos por cada kilo de nutriente aplicado, y de una nutrición equilibrada que contemple las dosis, las fuentes, el momento y la forma de aplicación.
Maíz: más fertilización y mejores márgenes
Franco Córdoba, responsable del área de Mercados de Fertilizar AC, señaló que la conveniencia económica de fertilizar debe evaluarse a partir de la relación entre los precios de los insumos y los productos, junto con la respuesta esperada en rendimiento.
Para el análisis se consideraron valores de referencia de US$ 201 por tonelada de maíz, con entrega en abril de 2027, y US$ 358 por tonelada de soja, con entrega en mayo de ese mismo año.
En un planteo de maíz temprano en la zona núcleo se compararon tres niveles de fertilización nitrogenada: 80, 120 y 160 kilos por hectárea, asociados a rendimientos de 8, 10 y 12 toneladas de grano, respectivamente.
Entre los esquemas de menor y mayor fertilización, el costo de los fertilizantes pasó de US$ 203 a US$ 337 por hectárea. Sin embargo, el incremento de cuatro toneladas por hectárea permitió elevar el margen bruto de US$ 468 a US$ 871 por hectárea en campo propio, una mejora de US$ 403.
Los resultados también fueron favorables en tierras alquiladas. Considerando un arrendamiento equivalente a 16 quintales de soja por hectárea, el planteo de menor fertilización registró un margen negativo de US$ 105 por hectárea, mientras que la estrategia de mayor rendimiento alcanzó un resultado positivo de US$ 299.
El escenario intermedio obtuvo márgenes brutos de US$ 671 por hectárea en campo propio y US$ 98 en campo alquilado.
Soja: el aumento del fósforo también mejoró el resultado
En soja de primera, una red de ensayos desarrollada en la zona núcleo comparó dos estrategias de fertilización fosfatada.
Con una aplicación de 9 kilos de fósforo por hectárea, el rendimiento alcanzó 3,7 toneladas y el margen bruto fue de US$ 652 por hectárea. En cambio, con una dosis de 24 kilos, la producción llegó a 4,2 toneladas y el margen se elevó a US$ 726.
De esta manera, el incremento del margen fue de US$ 74 por hectárea, pese a que el costo de los fertilizantes aumentó de US$ 39 a US$ 103 por hectárea.
En campo alquilado, el margen pasó de US$ 79 a US$ 153 por hectárea. Córdoba agregó que una mayor fertilización fosfatada también puede contribuir a mejorar la disponibilidad de este nutriente en el suelo para los cultivos siguientes.
El rendimiento, una clave para la rentabilidad
El presidente de Fertilizar AC, Roberto Rotondaro, destacó que los kilos producidos por hectárea constituyen un factor central para explicar la rentabilidad agrícola.
Como respaldo, mencionó un trabajo de Juan Pablo Monzón, productor CREA e investigador, elaborado a partir de información de más de 300 productores, que identifica al rendimiento por hectárea como la variable que mejor explica el margen bruto de los cultivos.
“Hay que concentrarnos en lo que nos va a dar rendimiento”, sostuvo Rotondaro. Al mismo tiempo, subrayó la necesidad de controlar los costos, mejorar los precios obtenidos y optimizar las labores y los servicios.
El titular de la entidad también relacionó la nutrición de los cultivos con una estrategia de intensificación sustentable, orientada a producir más por hectárea y por unidad de agua utilizada, aprovechando mejor los recursos disponibles sin necesidad de ampliar la superficie agrícola.
Los resultados presentados refuerzan la importancia de analizar la fertilización más allá del costo inicial de los insumos. El diagnóstico del lote, la disponibilidad de nutrientes, la respuesta productiva y el impacto sobre el margen económico son factores fundamentales para definir una estrategia eficiente.
Anunciaron el Simposio Fertilidad 2027
Durante el encuentro, Fernanda González Sanjuan anunció que la próxima edición del Simposio Fertilidad se realizará los días 19 y 20 de mayo de 2027 en el Centro de Convenciones Metropolitano de Rosario, provincia de Santa Fe.


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