
Dante Cerutti, coordinador técnico de FUMASA, analizó los cambios previstos en el esquema de vacunación contra la fiebre aftosa y señaló que las principales modificaciones estarán vinculadas con las fechas de campaña y la incorporación de vacunadores privados.
Cerutti explicó que, a partir de 2027, se prevé una primera campaña entre marzo y abril y una segunda en junio. El objetivo es alcanzar el 100% de cobertura nacional y garantizar una doble dosis en terneros y terneras, fortaleciendo la base inmunitaria y agilizando posteriormente los movimientos de hacienda.
“Con eso tendremos el 100% de la cobertura nacional y una doble dosis en la categoría terneros y terneras. Esto asegura la base inmunitaria porque todos los animales adultos vienen con una memoria inmune y los terneros tendrán su refuerzo”, explicó.
El dirigente consideró que 2027 será un año clave para ordenar el nuevo esquema, aunque advirtió que habrá que observar particularmente cómo funciona en las zonas de monte del oeste pampeano, donde el calendario sanitario debe compatibilizarse con el ciclo productivo de los bovinos.
La apertura a vacunadores privados genera expectativas e incertidumbre
Otro de los cambios centrales es la posibilidad de que veterinarios y vacunadores privados participen de la aplicación de las dosis, junto con el trabajo que continuarán desarrollando las fundaciones de sanidad.
En ese sentido, Cerutti reconoció que existe incertidumbre respecto de cómo responderán los productores y cómo deberán reorganizarse los entes sanitarios.
“Tenemos expectativas e incertidumbres. Esperamos que esto funcione de la mejor manera sin afectar la inmunidad ni dar lugar a algún foco”, señaló.
La situación también impacta en la planificación de FUMASA. Cerutti explicó que históricamente a esta altura del año la entidad tenía adquirida entre el 50% y el 60% de las vacunas necesarias para la campaña, mientras que actualmente sólo compró alrededor del 30%, para evitar que queden dosis almacenadas y puedan vencer.
La cadena de frío, uno de los principales interrogantes
Entre las dudas que plantea el nuevo sistema aparece además la conservación de las vacunas y el control de la cadena de frío.
Si bien ya se encuentra digitalizada la carga de actas y se anunció la implementación de un sistema de trazabilidad de los frascos mediante códigos QR, todavía no existe la misma claridad respecto de cómo se controlará la cadena de frío cuando aumente la cantidad de lugares y operadores involucrados.
Actualmente, FUMASA concentra la conservación de las vacunas correspondientes al Departamento Maracó, mientras que SENASA realiza los controles. La apertura del sistema a nuevos vacunadores plantea el interrogante sobre cómo se garantizará ese mismo nivel de control en cada punto de aplicación.
Cerutti también cuestionó la falta de precisiones sobre la planificación de SENASA para la incorporación de los profesionales privados, especialmente porque todavía no se conocen detalles sobre fechas de inscripción, requisitos y condiciones de habilitación.
Desde FUMASA, mientras tanto, todavía analizan cómo impactará el nuevo esquema en su estructura. La intención es mantener los servicios de turnos, el financiamiento de las vacunas y la aplicación de las dosis, siempre garantizando la correcta conservación mediante la cadena de frío.


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