
La facturación del sector creció 24,7% en agosto de 2026 y alcanzó los $310.036 millones, pero el incremento no logró compensar la caída en términos reales. El consumo también mostró una tendencia negativa en el acumulado del año.
Las ventas de productos lácteos en los supermercados argentinos registraron una caída real del 6,6% en agosto de 2026, en comparación con el mismo mes del año anterior, pese a que la facturación nominal aumentó un 24,7% y alcanzó los $310.036,6 millones.
Los datos corresponden al Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), sobre la base de información del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
La diferencia entre el crecimiento de la facturación y la caída de las ventas en términos reales refleja que el aumento de los ingresos en pesos no se tradujo en una mejora del consumo. En el período comprendido entre enero y agosto, la facturación acumuló una suba del 21% en valores corrientes, mientras que las ventas retrocedieron un 9,1% respecto del mismo período de 2025.
En la comparación mensual, agosto mostró una mejora: las ventas crecieron un 4% en valores corrientes y un 2,3% en términos reales frente a julio. Por su parte, los productos lácteos representaron el 11,8% de las ventas totales de los supermercados, una participación cercana al promedio histórico para ese mes, ubicado en el 11,7%.
Cambios en los hábitos de consumo
Según el OCLA, la caída interanual de las ventas reales responde a distintos factores. Entre ellos, el organismo destacó que los precios de los lácteos aumentaron menos que la inflación general, junto con cambios en la composición de las compras de los consumidores.
En ese escenario, ganaron participación los productos básicos y de menor valor agregado, en detrimento de otros de mayor precio y de determinadas marcas.
Otro factor señalado por el observatorio es el desplazamiento de las compras hacia comercios de cercanía, como almacenes, despensas y pequeños autoservicios.
El informe también advierte que el valor de las ventas de lácteos en los supermercados, una vez descontada la inflación, mantiene una tendencia descendente durante los últimos diez años, con un deterioro que se profundizó en los últimos tres.
El canal mayorista mostró un mejor desempeño
En los autoservicios mayoristas, las ventas de productos lácteos alcanzaron los $21.699,2 millones durante agosto, lo que representó un incremento interanual del 30,2% en valores corrientes. El rubro explicó el 5,5% de la facturación total de ese canal comercial.
Sin embargo, el panorama general de los mayoristas también presentó señales de debilidad. El índice de ventas a precios constantes de los autoservicios mayoristas registró una caída interanual del 3,6% en agosto y acumuló un retroceso del 2,9% entre enero y agosto.
De acuerdo con el OCLA, la evolución de las ventas de lácteos en el canal mayorista fue más favorable que la observada en las grandes cadenas de supermercados.
Los datos reflejan las dificultades que atraviesa el consumo de productos lácteos en un contexto en el que el crecimiento de la facturación nominal no alcanza para revertir la caída de las ventas reales y los consumidores modifican sus hábitos de compra en busca de alternativas más económicas.


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